Haiku
Al escapar de la casa el ladrón se olvidó la luna en la ventana
Sé que hay una palabra para esto, esta podredumbre matutina de tener la boca llena como de telas de araña y los ojos rojos por el humo del tabaco de los sueños de tu boca. Una palabra para esta miseria anunciada en los periódicos, para esta cultura barata de sábado en el café, para esta sórdida aventura a plena luz de vida. ¿Dónde estás? ¿Entre qué gentes? ¿Diciendo qué palabras? Seguro que no dirás esta palabra que yo maldigo. Ésta, que siginifica platos en el fregadero desde la noche anterior, pelusas en las esquinas de un corazón sin barrer, correspondencia atrasada de la pena. Esta palabra de mierda, perra negra, que no saldrá de la punta de mi lengua para no materializar tanta tristeza, tanto charco en la memoria y esta carencia de abrazos que va minando mis fuerzas