jueves, noviembre 25, 2004

Nuestra herida

"Todas las horas hieren. La última mata." Ayer por la tarde nos conocimos y tú sufrías. Sufrías con una dulce deseperación, como de hormiga, como de alguien que acomete una tarea infinita. (Con una bofetada me has devuelto a las palabras, a la jungla de los sentimientos y las telarañas) Y yo sé que puedo encontrar tu herida y contemplarla hechizado y querer sanarla con besos y charlas, con exposiciones, cafés, tertulias, sexo desenfrenado, puestas de sol, zapatos nuevos, canciones viejas. O quiza sea mejor contarnos despacio las cicatrices y preparanos juntos para la herida nuestra de cada día.

martes, noviembre 16, 2004

Acantilado

Todo se ha dicho ya sobre el mar. Demasiados poetas borrachos de tanto azul, tanta ola. La espuma se declaró en huelga, las mareas se jubilaron. Alguien patentó las algas y en el mercadillo se vendió el último collar con las últimas conchas. No nos quedó más remedio que volvernos hacia el acantilado y encontrar la rudeza de su cara tosca y afilar en sus aristas nuestros poemas. Exploramos sus rocas, admiramos su microscópica vida secreta. ¡Ay del día en que el mar se dé cuenta de esta traición! Ese día el agua nos cubrirá con sal y celos.

sábado, noviembre 13, 2004


informática rupestre, vía Worth1000.com Posted by Hello

domingo, noviembre 07, 2004

El fin del mundo y los lagartos

El mundo se va a acabar, nuestro mundo. Habrá que decirselo a todos pero sobre todo a los lagartos. A los lagartos verdes como el jade, a las pequeñas y nerviosas lagartijas. A los mágicos camaleones, a las sabias iguanas. No hace falta avisar a los dragones de Komodo, seguro que ya lo saben. Además, viven tan lejos... No es culpa de nadie que el mundo se acabe. Bueno, quizás los cocodrilos tengan algo que ver. De las serpientes mejor ni hablar. Tanto arrastrarse, tanto colmillo y veneno ¿Al final para qué? Va a ser una pena dejarlo todo a medias pero es mejor irse de golpe como los dinosaurios. El mundo se va a acabar, nuestro mundo. Y hay que decirselo a los lagratos pero sin asustarles demasiado