Nuestra herida
"Todas las horas hieren. La última mata." Ayer por la tarde nos conocimos y tú sufrÃas. SufrÃas con una dulce deseperación, como de hormiga, como de alguien que acomete una tarea infinita. (Con una bofetada me has devuelto a las palabras, a la jungla de los sentimientos y las telarañas) Y yo sé que puedo encontrar tu herida y contemplarla hechizado y querer sanarla con besos y charlas, con exposiciones, cafés, tertulias, sexo desenfrenado, puestas de sol, zapatos nuevos, canciones viejas. O quiza sea mejor contarnos despacio las cicatrices y preparanos juntos para la herida nuestra de cada dÃa.



